Manxa empezó como una herrería en Olot en el año 1872. A lo largo de los años, la empresa se ha ido consolidando, convirtiéndose en un punto de referencia en los negocios de la ferretería, el suministro industrial y la distribución de productos siderúrgicos. Desde su creación, Manxa se ha diferenciado por aportar valor y soluciones a nuestros clientes para que sean más eficientes, rápidos y rentables. Nuestra filosofía nos motiva a diario para dar lo mejor de nosotros mismos y crecer de manera sostenible. El desarrollo ha ido acompañado de un proceso de expansión y diversificación de productos y servicios, gracias a la reinversión de los beneficios de la actividad y al esfuerzo de personas orientadas y motivadas a conseguir que los clientes confíen en trabajar con nosotros.
¿Dónde empieza la historia de Manxa?
En 1900, Joan Agustí Surroca compró una cerrajería de Olot, abierta en 1872 y propiedad de Rafael Casanova, popularmente conocido con el apodo de Manxa. Su hijo Bartomeu Agustí Trilla se puso al frente de la cerrajería y la amplió con una tienda de ferretería.
Joan Agustí Reixach continuó con la transformación del negocio y lo amplió más allá de la ciudad de Olot. El nombre de Manxa ha pasado de padres a hijos como símbolo de esfuerzo, trabajo y sacrificio.
Bartomeu Agustí Trilla (Olot, 1880-1946) tenía un carácter bondadoso y un don de gentes extraordinario que le procuró el afecto de sus conciudadanos. Era una tienda de una sola habitación, pocas veces abandonaba el mostrador y siempre estaba informado de todo lo que sucedía en su negocio. Había aprendido el oficio de cerrajero en la Ferretería Casellas de Barcelona, aprendizaje que le permitió destacar más tarde en la Garrotxa con obras como la emblemática Torre Malagrida de Olot, de estilo novecentista, diseñada por el arquitecto Bonaventura Bassegoda.
Con el paso de los años, la Ferretería Bartomeu Agustí se convirtió en un establecimiento en el que incluso se comercializaban artículos de caza, pesca y deporte. La ciudad de Olot tenía un aprecio especial por la familia Agustí, tanto que ni durante la Guerra Civil se consiguió alterar la actividad del negocio. En Manxa se conservan dos facturas históricas muy diferentes: con fecha de 30 de septiembre de 1936, redactada en catalán y expedida al Comité Antifascista de Olot; y otra del 31 de mayo de 1939, escrita en castellano y dirigida a la Falange Española Tradicionalista y de las JONS.
Bartomeu Agustí murió en 1946. Seis años antes, su hijo Joan Agustí Reixach (Olot, 1911-2004) ya había empezado a ocuparse del negocio. Se formó en una de las ferreterías más modernas de la época: Vilaseca Bas, de Barcelona, complementándolo con formación teórica en la Escuela Industrial. La esposa de Joan Agustí Reixach, Carme Alfara Messeguer (Ulldecona, 1913-1977), propietaria de la ferretería Alfara de Ulldecona, colaboró en el éxito de Manxa. En el año 1950, Joan Agustí abrió una pequeña ferretería en la calle Canal de Banyoles y en 1971 trasladó la actividad de distribución siderúrgica a la calle Mestre Falla de Olot. Mientras tanto, Carme Alfara había abierto en 1960 una tienda dedicada a las listas de boda y al mueble auxiliar en la Plaza Mayor de Olot. En 1973, en Olot, la venta al público pasó a la calle Antoni Llopis, en un espacio mucho más amplio y moderno, y la parte de distribución de hierro pasó a la calle Mestre Falla.
En 1977 y después de una larga enfermedad, Carme Alfara murió y fue cuando Joan Agustí Alfara (Olot, 1953) se incorporó al negocio familiar, después de estudiar en ESADE (Barcelona). Con nuevas ideas, la primera decisión que tomó fue oficializar el nombre de Manxa para el grupo. El sobrenombre con el que los olotenses habían identificado la actividad de la empresa durante más de un siglo. Los tiempos habían cambiado y la familia Agustí entendió que la economía ya no dependía de la demanda sino de la oferta y que había que buscar proveedores a nivel internacional. La idea era encontrar marcas en el exterior y comprar al proveedor más eficiente: internacionalizar las compras.
Actualmente, Manxa se encuentra en proceso de crecimiento. El futuro inmediato se configura en el área de Barcelona, donde se concentra el 70% del valor añadido catalán, y se afronta con la nueva apertura del centro de Castellbisbal. Hoy en día, la actividad relacionada con la venta al detalle representa cerca del 10% y el negocio se centraliza en la distribución de elementos para la industria y de productos siderúrgicos, tanto estructurales como comerciales.
Cronología de la historia de Manxa

